miércoles, 20 de junio de 2012
Los pequeños pasos.
La cosa fue así, estábamos los dos, tu ibas sobre mi y yo, toda complicada, trataba de tener todo en orden. Tú, el bolso, las cosas. No recuerdo por qué, pero el taxista nos dejó más cerca de la casa, recuerdo haber visto en su cara la expresión de compasión al ver mi rostro aproblemado al no saber cómo actuar ante tu leve llanto. Nos bajamos, caminé, y por esos azares de los sueños ya nos encontrábamos en una pieza. Llegaba mi madre, la santa madre, me retaba porque no me había percatado de tu vómito, era poco, pero peligroso, "no me di cuenta" le respondí yo, pensé que, claramente, por eso llorabas. Finalmente, y entre enojos de mi mamá, venías hacia a mi, tus pasos, los pequeños pasos más largos y más grandes que he visto en mi vida, venías hacia mi con una sonrisa, acelerado, con los brazos estirados, y yo sonreía, te abrazaba fuerte fuerte y te decía cuanto lamentaba mi torpeza al no poder cuidarte mejor, por afuera, mi madre nos miraba con una expresión que nunca logré entender. Te tomé entre mis brazos, seguías sonriendo, te recosté sobre la cama pequeña y azul, y mirándote, nos quedamos dormidos mientras te cantaba una canción y tu, sencillamente seguías sonriendo. Eras el niño más hermoso que he visto en mi vida.
domingo, 17 de junio de 2012
Pastel sin azúcar.
Así de simple, "la tormenta perfecta", un viento que arrasó con todo lo que pudo llevarse, y me dejó así, desnuda, pero de pie.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Mi Pequeño y tu.
Cuando miro su sonrisa, te veo en él, no sé si me de pena, angustia o felicidad, pero tenerlo es mi mayor bendición en la vida. Hablar con él hace que todo lo malo se olvide, hablar con él es volver a sonreír con la ingenuidad y la verdad que nunca debemos perder. Sus gestos, sus manos, su cara, su sonrisa, sus ojos... todo en ese ser, sabiendo que no eres tú, lo amo, y sé, en el fondo, que ustedes son mis mayores razones para enfrentar la vida, tu que ya no estás y él, que con su mano sobre la mía, me hace recordar y hace que todo aquello que no vivimos sea realizable junto con su sonrisa. Somos los tres, somos los cinco, para siempre.
lunes, 26 de marzo de 2012
?
Es segunda o tercera vez que vuelves a la vida, es segunda o tercera vez que me haces caer al lodo. Y aunque lo dijera, no me creerías, porque según tu, yo sólo vivo para mentir. Te equivocas, la segunda y ésta vez, era verdad.
lunes, 27 de febrero de 2012
...
Superada. Te quiero a ti. Te suplico que vuelvas. No me dejes. No me permitas que me vuelva a equivocar. Dame fuerza. Préstame tu mano por favor. ¿Por qué lo hice? Necesito que estés aquí. Dime que es una pesadilla. Déjame soñar para siempre contigo. Llévame a tu lado. Te amo mucho mi amor, mi vida, mi culpa eterna. Te necesito por Dios, Suplico piedad, suplico por ti, suplico estar contigo, si tu no estás aquí, llévame contigo.
domingo, 19 de febrero de 2012
Piel
A veces creo que nunca conseguiré aquello que busco en un hombre, y es precisamente porque tengo tan claro aquello que quiero, que elimino todo lo demás.
Mi problema es que no puedo entregar lo que muchos quieren, la piel.
La piel, aquello que la biología nos regaló para no mostrar lo real, esa misma que nos permite sentir aquello que nos da tanto placer, tanto dolor o ambos... Me limité a no entregársela a nadie que no me juré un beso por la mañana y otro por las noches y días consecutivos en un tiempo conjunto.
Mi visión conservadora del amor.
Me da miedo sentir el vacío de la mañana, sentir la piel mojada, la cabeza rota, mi cuerpo en un espacio ajeno y mi mente con una soledad que nace con la salida del Sol. Me aterra pensar en las consecuencias que esa noche puede dejar en mi. Me asusta la idea de que alguien me toque y luego me abandone. Me da pena saber que, durante mucho tiempo, obvié todo esto.
Le tengo miedo al contacto físico, esa es la verdad... sentir que algo ajeno a mi está siendo parte de mi cuerpo, me da escalofríos, más allá del placer que puede provocarme.
En este caso de mi vida, lo psicológico supera a la piel, y sus deseos más ocultos de entregarse por la noche y después, volar.
lunes, 13 de febrero de 2012
U (grito de lucha, de soñar)
Sé lo que quiero, sé que puedo lograrlo. Sin embargo, me pregunto ¿qué espero para actuar?
Quiero mi vida completa de vuelta al inicio. Quiero comenzar a usar mis manos para crear. Me gustaría formar parte de la selectividad que puede sonreír con el corazón. Debo aprender a perdonarme, no tanto así como a perdonar, en eso soy buena. Cuesta tanto asumir la culpa que uno carga sobre los ojos.
Sobre ese tema, sobre ti, hoy no quiero hablar, porque eres para mí, no te quiero compartir al mundo, quiero que el mundo vea lo que provocaste en mi, que luego del tiempo, pueda decir con orgullo, "esto es por ti".
Sobre ese tema, sobre ti, hoy no quiero hablar, porque eres para mí, no te quiero compartir al mundo, quiero que el mundo vea lo que provocaste en mi, que luego del tiempo, pueda decir con orgullo, "esto es por ti".
Pierdo el rumbo muchas veces, pierdo mi Sur, como me gusta decir, el norte no me gusta, no me agrada, no me siento. Mi Sur lo formamos juntos, lo formé yo para ti. Dije que no quiero hablar sobre tu recuerdo y míra éstas letras, ¡oh, te amo!, sí con éste dolor que arrastró, con esta pena, ¡te amo y lo siento! siento día a día no tenerte. Ese Sur que tanto anhelo, en mis sueños, en mi mente, en el aire... no dejaré que nadie me aleje de él. Lucharé en tu nombre, en el mío, y el los que vienen. Nadie podrá interponerse, no está vez.
Tengo mi consigna de lucha, tengo mis prioridades claras, tengo mi cuerpo sano, tengo mi respaldo emocional, ¿y la mente?
Aprendo lentamente a controlar lo que no se ve, aquello que nadie entiende, ustedes los míos ni yo los suyos, la mente. Me gustaría que alguien logrará entender lo que es pelearse con uno mismo por pensar cosas que no te agradan ni las sientes. Me gustaría que alguien comprenda la importancia que tuvo asumir la existencia de más de una personalidad. Difiero a veces, creo que sencillamente, son multiplicidad en gustos.
En fin, quiero mi Sur, te quiero a ti. La vida da golpes cada vez más fuerte, no me dejaré vencer, y cada vez que me extravíe de mi meta, esa culpa sobre mis ojos será la encargada de ponerme en la ruta, nuevamente.
Hoy me siento capaz de todo, mañana cuando dude, leeré mi propio firmamento, éste y aquel que guardo dentro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)